LAS ALAS DE LA MARIPOSA
Me pides un cuento recién inventado... Te contaré porqué
la mariposa tiene alas gráciles y de hermosos colores: Este era un bicho como
todos los bichos: chato y oscuro. Pero el bicho se enamoró de una flor, y quiso
llegar a ella. No pudo. La flor se hallaba muy alto, balanceándose de una rama.
El bicho, trepando, tal vez hubiera podido llegar a ella;
pero un arroyo lo separaba del tronco del árbol. El bicho, al ver que le era
imposible llegar a la flor, no se resignó a su destino. Siguió deseando llegar
a ella. Lo deseó más intensamente, tan intensamente que sus deseos se
transformaron en alas. Y no vulgares. Sino bellas y de múltiples colores.
Había nacido la mariposa, uno de los seres más delicados
y hermosos de la naturaleza. Quítale las alas a la mariposa, ¿qué es? Un feo
bicho. Un oscuro y chato bicho. Pero deseó, enamorado, un imposible, nada menos
que una alta flor de la que lo separaba una amenaza de muerte, como es un
arroyo para un bicho, y se transformó en esa maravilla que es una mariposa,
regalo de los ojos, gala de los jardines, émulo de las flores más bellas.
Este cuento - recién inventado - te dice porqué ese bicho
que es la mariposa tiene alas...
- Y a mí, ¿no me pueden crecer alas de mariposa, como a aquel bicho? - ¡Ya lo creo que sí, hija!: Enamórate de algo, aunque parezca inaccesible, desea casi un imposible como aquel bicho, te crecerá la imaginación...
- ¿Y la imaginación es un ala?
- ¿Que si es un ala la imaginación? ¡La imaginación es la más hermosa de las alas! Y la más poderosa, la que más alto vuela, la que jamás se cansa.